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Crucé el portal incierto,
caminé hacia un nuevo amanecer,
Mis pies cansados,
mi alma y un espíritu vivo me mantiene...
Alegrías prestadas,
caricias dormidas,
un grito desesperado
me detiene, me llama..
Cómo avanzar ahora?
El cansancio se hace intenso,
la mente olvida palabras,
emociones,
nombres,
lugares,
y me olvido de mi...
Mi danza me implora que vuelva,
mis pies están paralizados,
no escucho la música,
sólo cierro los ojos,
y en la oscuridad,
me oculto...
Un cuerpo que casi no puede,
se arrastra con la idea segura,
en que nunca se sabe
lo hermoso que se puede encontrar,
a la vuelta de la esquina...
2 de febrero de 2008
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