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Del sonido seco de aquella vasija
cayeron las cenizas...
y se convirtieron en parte del paisaje
las montañas las abrazaron
los ríos las diseminaron
los verdes maravillosos
las recibieron moviendo sus ramajes
al encanto de la suave brisa otoñal...
Toda la magia se confabuló
en mi última danza ....
Sigo aguardando….
19 de noviembre de 2007
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